Comer sin hambre, hacerlo por ansiedad, culpa o impulso, o sentir que nunca llegas a saciarte es más común de lo que parece. No tiene que ver con falta de fuerza de voluntad, sino con señales internas desajustadas y hábitos que se pueden aprender a regular.
En nuestro centro trabajamos la regulación del apetito desde una visión nutricional, clínica y personalizada, teniendo en cuenta tu historia, tu relación con la comida, tu ritmo de vida y tu nivel de estrés. El objetivo no es “controlarte”, sino ayudarte a volver a confiar en tu cuerpo.
Trabajamos situaciones como hambre emocional, picoteo constante, sensación de pérdida de control, atracones ocasionales o dificultad para identificar la saciedad, siempre desde la escucha y sin juicios. Aquí no hay prohibiciones ni dietas rígidas: hay acompañamiento y educación nutricional adaptada a tu vida real.
Aprendes a comer sin culpa, ansiedad ni sensación de pérdida de control.
Reconoces tus señales internas y vuelves a confiar en ellas.
Dejas atrás extremos, restricciones y compensaciones constantes.
Construimos hábitos realistas que puedes sostener en el tiempo.
Si sientes que la comida ocupa demasiado espacio en tu mente o quieres aprender a relacionarte con ella de forma más tranquila, estamos aquí para acompañarte.
Empieza a cuidarte con un enfoque profesional, cercano y adaptado a ti.
Déjanos tus datos y te contactamos
Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso del sitio web y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias sobre la base de un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas) Política de cookies.
Escríbenos